JARÁCUARO, MICH. Este martes 1 de febrero se celebra en esta comunidad ribereña al Lago de Pátzcuaro, el Año Nuevo Purépecha, por lo que desde días atrás, se iniciaron los eventos alusivos a esta importante fecha para los indígenas de varias regiones del estado.

Históricamente, la comunidad de Jarácuaro, que durante cientos de años fue una de las islas que quedaban en medio del lago y que debido a la sequía fue alcanzada por la tierra y ahora se llega por carretera, es la comunidad cuna maternal de Tariacuri, el máximo guerrero y constructor del pueblo Purépecha.

Esta ceremonia de la renovación del Fuego Nuevo, con la cual los purépechas inician su Año Nuevo (Juchari Uéxurhini), rememora la historia del antiguo pueblo Purépecha, en que realizaban un gran rito al Fuego para pedir a las fuerzas divinas su ayuda para dirigir la guerra, ganar batallas y así extender el territorio del Dios Kurhikuaeri.

El antiguo ritual del Fuego

Elia Macario, una de las organizadoras del evento, dice que en la actualidad esta festividad simboliza la unidad y el fortalecimiento del pueblo Purépecha contemporáneo, espacio destinado para recuperar y fortalecer ritos y ceremonias prehispánicos, así como elementos tradicionales que puedan ser útiles en la vida cultural, social, espiritual, educativa y organizativa de los purépechas, basada en las raíces de Juchari jakaskukua (nuestro trabajo) y Juchari Purhejkukua (Nuestro Espíritu Guerrero).

Agregó que la festividad Purépecha tiene su antecedente principal en el antiguo ritual del Fuego, en honor a Kurhikuaeri (Dios principal del pueblo purépecha prehispánico, que representa el sol y el fuego), que se realizaba en el Señorío Purépecha antiguamente, mismo que fue prohibido por la corona española, después de que fue asesinado el último gobernante Purépecha, Tanganxoan II, el 14 de febrero de 1530 por el conquistador Nuño de Guzmán.

Poco antes de la media noche

Hace 29 años que esta celebración fue recuperada y desde entonces los purépechas han acordado continuarla y este año la sede fue para la comunidad de Jarácuaro, cuyos habitantes desde el 26 de enero y hasta la madrugada del 2 de febrero realizarán una serie de actividades culturales, ceremonias y otras actividades para tal ocasión, pero la ceremonia central es la renovación del Ch´upiri Jimbanhi y es encabezado por quienes encienden el fuego, utilizando la técnica ancestral y tradicional de frotamiento de piedras especiales que prenden el fuego sobre “yesca”.

Esta ceremonia se lleva a cabo momentos antes de que Araro Josku (Constelación de Orión) esté a la mitad de su trayecto, es decir, poco antes de la media noche.

Una vez encendido el Fuego Nuevo, el Uandari rememora la historia de los purépechas y ofrece un mensaje a los purépechas basada en el pensamiento de los antepasados y da por declarada el inicio al nuevo tiempo.

Los asistentes comparten el fuego en trozos de ocote para recibir las bendiciones que otorga el fuego renovado.

Fuente: despertardelsur.com